América Latina: Los variopintos matices de la nueva izquierda.

May 31, 2011 by

Por: José “Phepe” Giraldo Abarca

Este fue un artículo de opinión publicado a mediados de Agosto del 2005/Stamford/Connecticut/USA.  Por considerarlo de interés, dado los acontecimientos de hoy en Latinoamérica y otras latitudes, lo he extraído de mi Bitácora PG para compartirlo con Uds. Cualquier similitud es pura coincidencia.

“América Latina en los últimos  25 años ha experimentado importantes cambios  político/sociales, pero por sobretodo en temas electorales. Estos, se han consolidado considerablemente en la mayoría de los países mediante regímenes democráticos y sobre los cuales en el futuro inmediato no se vislumbran interrupciones. La sociedad también ha cambiado, la población es cada vez más joven y con ansia de participación. La modernización está cada vez más presente por efectos de la globalización. La clase media ha desaparecido del escenario social y esta se encuentra polarizada entre ricos y pobres. Se percibe un cada vez mayor descontento con la clase política e incluso con el sistema democrático por la desatención con los derechos sociales, culturales y humanos que continúan siendo postergados y sin visos de ingresar en agenda. La violencia social y política, la creciente erosión de pandillas y la ola de secuestros con su secuela de muertos; son pan de todos los días y se mantienen en aumento en muchos países.

Por poner un ejemplo, en El Salvador se producen un promedio de 17  asesinatos diarios lo que la coloca  como el país con más alta tasa de criminalidad en Latinoamérica, lo que es superior a muchas zonas de guerra, ni que decir de Guatemala, Colombia, Brasil y otros países de Centroamérica. La represión policial y/o militar supera en holgura las capturas ante la precaria infraestructura de la que se dispone; por ello, la población penal vive hacinada en condiciones deplorables y con mínimas posibilidades de rehabilitación ni de reinserción social, especialmente porque en promedio el 60% de los presos están detenidos sin sentencia. Los traficantes de drogas y los llamados “carteles” no dan tregua, han intensificado sus labores y extendido sus redes hacia nuevos mercados  de “comercialización” en gran parte de la región y del continente. Los derechos de las mujeres, niños y envejecientes no han mejorado; por el contrario, se han y deteriorado de modo significativo. Existe un alto grado de corrupción e impunidad entre jueces, legisladores y funcionarios públicos. La devastación y depredación por parte de transnacionales sobre tierras pertenecientes a comunidades indígenas y campesinas ejecutadas con anuencia gubernamental; sin consulta previa y sin compensación justa ni razonable. Son por estas causas y algunas otras que se quedaron en el tintero; que los partidos de “la nueva izquierda” alentados con un nuevo maquillaje en el discurso y una renovada imagen, se han mostrado y sin mucho esfuerzo, como una opción de gobierno que acata las reglas de juego impuestas y diseñadas bajo parámetros democráticos, ofreciendo programas alternativos a las dominantes políticas de libre mercado que han seguido gobiernos anteriores. Así mismo, prometen reformar el estado, acabar con la corrupción, promover la justicia social y una mejor distribución de la riqueza para beneficio de todos los pobres.

Utilizan entre otros elementos de campaña y con óptimos resultados, el argumento antiimperialista, ya que la guerra en Irak, la crisis del medio-oriente, la congelada reforma migratoria de los 12 millones de inmigrantes indocumentados {en su inmensa mayoría de procedencia hispano/latino} y otros desatinos; han hecho del mandatario estadounidense, por decir los menos, un presidente sumamente impopular {27% de aprobación en los EE.UU. según Newsweek }.Y hoy, 9/11 con un Congreso dominado en ambas cámaras por el partido demócrata y con otras prioridades. Coincidencias o no, estos dos enigmáticos números serán la eterna pesadilla para la alicaída administración del presidente George W. Bush. En los años 80, América Latina abdicó ante el llamado “Consenso de Washington”, en el que se “sugería” a los mandatarios a liberalizar y privatizar sus economías. Muchos gobiernos optaron por implementar dichas recomendaciones y sus resultados no han sido los óptimos para los gobernantes de turno. Ahora, traspasado el umbral del siglo XXI, como el ave fénix, la izquierda ortodoxa pero con nuevo “look” renace de sus cenizas, postulándose como la mejor alternativa. De allí, el explicable viraje hacia “la nueva izquierda” y sus variopintos matices. Actualmente, el re-electo presidente Hugo Chávez es el mandatario de mayor exposición en la región, es conocido por sus periplos y negocios con Cuba, Bolivia, Argentina, Rusia, China, y su abierto apoyo a Corea del Norte e Irán ; incluso más que Fidel Castro, Evo Morales  y el mismísimo Lula. El liderazgo se encuentra en disputa. Mientras estos acontecimientos se dan en esta región del continente, EE.UU. continúa absorbido por los conflictos generados en el medio oriente y que llenan su total atención. NADA lo distrae

Si algo puede preocupar a Washington con respecto a América Latina, es el uso que haga Venezuela de sus reservas de divisas petroleras {se estiman al menos en US$32,500 millones de dólares} y que tengan como destino ampliar su área de influencia. Consolidar aliados en la región para contrarrestar la influencia de Chávez, es a la fecha una labor infructuosa para los EE.UU. ya que pocos han mostrado interés en hacerse enemigo de un país que tiene millones de dólares en reservas y con el que no disimulan sus “simpatías” y que además les posibilita establecer lucrativos negocios; como la compra de su deuda externa, el apoyo “ petrochavista undertable”  pro-campañas electorales etc.etc.. Otros matices de tendencia izquierdista menos confrontacionales {por ahora} son los de Brasil [Lula Da Silva del partido de los trabajadores], Argentina [Néstor Carlos Kirchner del partido justicialista], Uruguay [ Tabaré  Vásquez de la Coalición Izquierdista .Encuentro Progresista Frente Amplio Nueva Mayoría], Perú.[ Alan García del partido aprista de la Internacional Socialista], Nicaragua [Daniel Ortega del Frente Sandinista de Liberación Nacional],Ecuador [Rafael Correa Delgado del movimiento político Alianza País y del partido Socialista Frente Amplio] Chile [ Michelle Bachelet del partido socialista y de la concertación de partidos por la democracia].Este es el panorama político/social que ofrece esta región del continente y para abundar en detalle, este fue, el cronograma de elecciones en algunos países de América Latina y El Caribe a partir de Noviembre del 2005. Por lo que parece, la tendencia y sus variopintos matices tendrían cuerda para rato; salvo incumplimiento y/o interrupciones anti-constitucionales. Honduras: 27/11/05-Presidente José Zelaya R. México: 06/09/06- Presidente Felipe Calderón Costa Rica: 05/02/06-Presidente Oscar Arias. Haití: 07/02/06-Presidente Rene Preval. Colombia: 28/05/06-Presidente Álvaro Uribe”.

e/mail:  pegira14@yahoo.com

 

 

 

 

 

 

 

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