Masacre en Egipto: La caída de un régimen democrático.

Aug 22, 2013 by

Por: José “Phepe” Giraldo Abarca.

Lo primero, expresar a mis amigos lectores las disculpas por lo extenso de este comentario. La primavera árabe la sigo de cerca. Nada impacta más en la persona, que ver videos y fotos que lo trasladan al lugar de los acontecimientos para ser mudos participes de lo que sus ojos miran. Curioso verdad, pero por momentos, estamos y no estamos a la vez. Hago este breve comentario para mejor entender nuestros comportamientos y reacciones frente a determinados sucesos. La prensa y la televisión internacional continúan mostrando lo cruel que puede ser una guerra civil. El pueblo sirio enfrentado contra su criminal y despiadado gobernante Bashar Al- Asad. De poco o nada valen los esfuerzos de quienes buscan retomar el camino de la paz. Los intereses políticos, religiosos, sociales y la corrupción, superan cualquier posibilidad de un alto al fuego negociado. No hay voluntad ni deseo en el dictador sirio.

sirios

Mientras tanto, miles de muertos seguirán sumándose, la sangre desbordará los ríos hasta teñir los océanos. La primavera árabe del 2011 que fue recibida con entusiasmo pero con dosis de escepticismo, parece haber llegado a su fin en Egipto. Estamos ante la posibilidad de una casi inminente guerra civil, entre el Ejército y los seguidores del depuesto presidente Mohamed Morsi, líder islamita de los Hermanos Musulmanes. Tras el derrocamiento de Hosni Mubararak, se abrigó la esperanza  de que el advenimiento de un régimen democrático le devolviera a Egipto la tan ansiada paz, el restablecimiento de sus derechos fundamentales y la mejora de su economía, entre otros temas vitales. Nada más lejano de la realidad. El presidente Morsi en un año de gobierno, acabó con las esperanzas de quienes confiaron y votaron por él. Se alejó de las promesas que lo condujeron a la presidencia de Egipto. Otra vez el abuso de poder, 13% de desempleo, la escasez y carestía de la gasolina, la cerrada defensa de sus aliados islamitas y el incomprensible nombramiento de Adel Al Jayat, un ex miembro del grupo terrorista Gama Islamiya, como gobernador de la provincia de Luxor, cargo al que tuvo que dimitir siete días después de haber sido nombrado, fueron entre otras desatenciones y torpezas, las que colmaron a la población. Es más, el año pasado intento, sin éxito, aprobar un decreto que le hubiera otorgado poderes casi absolutos. Una cadena de incumplimientos y desaciertos con un claro fin expansionista del islamismo de los Hermanos Musulmanes, al que no pudo ponerle un stop ante lo inevitable. La ira del pueblo egipcio. Tres eran los principios con los que se inició la revolución del 2011, Pan, justicia y libertad.

time morsi

Mohamed Morsi no cumplió ninguno. Un gobierno, que se empecinó, que no pudo o que no quiso gestionar apropiadamente su administración que contó con el poder que emanó de las urnas, el de ser un gobierno democrático producto de la voluntad popular. El descontento de la población aumentaba día a día hasta que finalmente estalló el sábado 29 de Junio en medio de un país convulsionado. Las manifestaciones que reunieron a millones de personas exigiendo la renuncia inmediata del presidente Morsi fueron rápidamente atendidas por las Fuerzas Armadas. Así los sucesos, el miércoles 3 de Julio el Ejercito egipcio al mando del General Abdel Fatah al-Sisi, declaró un ultimátum para finalmente derrocar a Mohamed Morsi y así propiciar, y lo digo sin medias tintas, ni eufemismos, un Golpe de Estado Militar. Adly Mansour, presidente de la Corte Constitucional Suprema fue presentado por el general Al-Sisi, como presidente interino hasta celebrarse las nuevas elecciones. Desde su juramentación, el gobierno interino, como solemos decir los latinos, ha ido de Guatemala a Guatepeor en lo que respecta a como administrar esta crisis de gobierno, y por el contrario, ha desempolvado y convocado a personalidades prominentes de la Era Mubarak para asumir cargos de responsabilidad gubernamental, rubricando un estado autocrático como la llamada “ley de emergencia” y con ello, el toque de queda a partir de la 19 horas y lo implacable de su desacato a quien lo infrinja, la designación de generales como gobernadores, permitir a la policía el empleo  de “medidas necesarias” para reprimir a los manifestantes, en otras palabras, luz verde para el uso y abuso, lo que devuelve a Egipto al estado de ley marcial que imperó por 30 años durante el régimen de Hosni Mubarak, y agendar la prohibición legal de la Hermandad Musulmana, tildândolos de terroristas. Desde el golpe de estado, los seguidores de Morsi no han cegado en su intento de reponer en la presidencia a su líder. El 8 de Julio intentaron ingresar al club de oficiales de la Guardia Republicana, siendo brutalmente reprimidos por el ejército. El saldo, algo más de 50 muertos y 400 heridos. Tras esta masacre, el partido al-Nour, miembro de la coalición del gobierno interino, retiró su apoyo a la nueva administración. El 26 de Julio, en la ciudad de Naser, murieron 70 personas y 272 resultaron heridas como producto de los enfrentamientos entre islamitas partidarios de Morsi y la policía militar.

morsi

El 14 de Agosto, en lo que ha sido considerada como la mayor masacre perpetrada contra la población civil, el ejército disolvió por la fuerza los campamentos instalados por los seguidores de Morsi en las plazas de Nahda y Rabaa al Adawiya. En un accionar desproporcionado y descontrolado, el ejército y la policía usaron  gases lacrimógenos y balas reales de forma indiscriminada. El saldo, 598 civiles fallecidos, 44 policías, dos periodistas extranjeros y millares de civiles heridos. Este irracional, brutal y salvaje comportamiento de las autoridades interinas, ocasionó que el vicepresidente interino y premio nobel de la paz 2005, Mohamed el-Baradei, presentase su renuncia. La condena a esta barbarie ha sido mundial. Al día siguiente, declarado el estado de emergencia por el presidente interino, los seguidores de Morsi volvieron a salir a las calles en El Cairo, Ismailia, Tanta, Alejandría y otras ciudades, esta vez, para incendiar edificios de gobierno en la ciudad de Giza en represalia por la matanza, exigiendo una vez mas la liberación y reposición del depuesto presidente Morsi. El 16 de Agosto, en el llamado “Viernes de la Ira”, los Hermanos Musulmanes retomaron las principales calles de El Cairo y otras ciudades, enfrentándose con la policía en la Plaza Ramsés. El saldo, 182 muertos y 1,350 heridos. Si bien es cierto, hasta ahora, los Hermanos Musulmanes se habían limitado a exigir la liberación y la vuelta al poder de Morsi, ante la desproporcionada y brutal respuesta del ejercito, cabe la posibilidad que este grupo islamita reaccione adoptando medidas extremas, entre otras, llamando a la desobediencia civil, y con ello incitar a una guerra civil, después de todo, pende sobre sus cabezas, la amenaza de declararlos ilegales y su inminente retorno a la clandestinidad donde han sobrevivido desde su fundación en 1,928.

premo nobel

De consumarse su ilegalidad, esta tendría grave repercusión internacional que atizaría los ánimos islamitas y de un sector importante de la población descontenta con el accionar del ejercito, teniendo en cuenta además, que su líder y máximo representante político, Mohamed Morsi, fue elegido presidente en elecciones democráticas. Como lo he descrito líneas arriba, la administración Morsi incumplió sus promesas de campaña, persiguiendo incluso a la iglesia cristiana copta además de otros errores en la administración de gobierno, pero nada de ello justifica el atropello y menos un Golpe de estado. Alentar la participación de las Fuerzas Armadas, es llamar a los cuarteles y a las armas, en asuntos que son de competencia de la sociedad civil el resolverlos. Es promover una dictadura militar que  aleja a la persona por tiempo indeterminado, de sus derechos fundamentales consagrados en su Constitución Política. Es patear el tablero y pisotear la Constitución, por ello, nunca se debe renunciar a toda forma posible de Tolerancia que permita reestablecer el  dialogo. Soy de los que sostiene, que es mejor un gobierno democrático, que aunque imperfecto y plagado de errores, es un estado superior y con libertades, al que impone una dictadura militar mediante el poder de las armas. Por su ubicación estratégica, situada al norte de África y al sur de Europa y mantener el control del Canal de Suez, eje estratégico del comercio internacional; Egipto siempre fue apreciada política y diplomáticamente en la región, además de ser aliado incondicional de EE, UU. Se estima que desde principios de los ochenta, el gobierno de Estados Unidos ha entregado a Egipto alrededor de US$ 50,000 millones en ayuda económica y militar, lo que convierte a ese país en el segundo receptor de ayuda estadounidense, detrás de Israel.

Obama israel

Los términos del acuerdo: A cambio de mantener la paz en la región y renunciar a cualquier tipo de revanchismo histórico con Israel, la Casa Blanca le desembolsaría anualmente US$ 1,500 millones para modernizar sus Fuerzas Armadas, que son las décimo más poderosas del mundo. En sus primeras declaraciones desde el golpe de estado, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha condenado enérgicamente la matanza de islamitas en Egipto “Deploramos la violencia contra civiles. Apoyamos los derechos universales a la dignidad humana, incluido el derecho a protestar de forma pacífica”, evitando calificar de golpe de estado, la deposición militar de Morsi y su gobierno. “Aunque queremos mantener nuestra relación con Egipto, nuestra cooperación tradicional no puede continuar como hasta ahora, mientras se sigue matando a civiles en las calles”. Frente a los comentarios del presidente de los EE.UU, el comandante general de las fuerzas armadas de Egipto y artífice del golpe de Estado del pasado 3 de julio, el general Abdel Fatah al Sisi, hizo oídos sordos y también a las recomendaciones de los senadores republicanos Lindsey Graham y John McCain, enviados del presidente Obama, quienes visitaron El Cairo a inicios del mes de Agosto mostrando su preocupación por el tono de los acontecimientos. Le solicitaron, convoque a elecciones y permitir que los Hermanos Musulmanes se presentaran, pues sería muy poco probable que volvieran a ser elegidos. Adicionalmente, le pidieron que liberara a Mohamed Morsi, quien se halla bajo arresto domiciliario desde el golpe de estado. El general Al Sisi, se negó a escucharlos y acceder a las peticiones, para días después, en actitud desafiante, autorizar la masacre del 14 de Agosto, 598 civiles fallecidos, 44 policías, dos periodistas extranjeros y miles de heridos.

abdel fatah al sisi

Este comportamiento, propio de un militar embriagado de poder, me releva de mayores comentarios, sus actos lo delatan. “Los nuevos gobernantes no luchan contra un movimiento social y político que llegó al poder por medios legítimos, sino contra terroristas armados”, “Confió en los militares, y estoy seguro de que nuestros oficiales no están obsesionados con el poder”, habría sostenido enfáticamente, Nabil Fahmy, flamante ministro de relaciones exteriores de Egipto, en un desesperado afán por aplacar los ánimos y de limpiar sus manos frente a la comunidad internacional. Como es sabido, Europa es el mayor socio comercial de Egipto. El volumen del comercio entre Egipto y la UE alcanzó los 24,000 millones de euros en el 2011 (34,500 millones de dólares americanos), en comparación con los 8,200 millones de dólares de los Estados Unidos. En declaraciones a la cadena CNN, el senador republicano Lindsey Graham, luego de su visita a El Cairo, dijo: “Egipto se va convertir en un estado fallido”, “La hermandad volverá a la clandestinidad. Al Qaeda acudirá a su ayuda. Y habrá una insurgencia armada, no solo protestas, en 60 o 90 días”. Y ya en “off”, cree que el general Al Sisi esta “borracho de poder”. Para el ejército egipcio y su gobierno interino, las marchas y manifestaciones, siempre que no sean islamistas, han sustituido de momento a las urnas, por lo que cabria recordarles, que el general golpista Abdel Fatah Al Sisi, no es el presidente legitimo ni el elegido en las urnas, sino, Mohamed Morsi. Ante un futuro incierto, es impostergable y tarea titánica de quienes lo asuman, restablecer el diálogo con el islamismo político que representan los Hermanos Musulmanes, en el que ahora aparecen más cercanos Turquía y Catar que Washington y Bruselas. Y como para dar el puntillazo final, un tribunal de El Cairo, ordenó este miércoles la libertad del ex presidente Hosni Mubarak. Sin embargo, el gobierno interino, dispuso que fuera mantenido bajo arresto domiciliario para evitar nuevos disturbios. Lo inconcebible, es que una recuperación democrática que costó enormes esfuerzos y vidas humanas, sea al cabo de dos años de gobierno, depuesta por un golpe militar, y sea además, en un hecho insólito, el ex presidente contra el que se enfrentaron todos los egipcios unidos, él que ahora esta en libertad por decisión de un tribunal egipcio. Nos cuesta trabajo asimilar lo que viene ocurriendo con este país africano, cuna de tradiciones, pero los hechos e imágenes, son una muestra irrefutable de la verdad de los sucesos en Egipto. Confiemos en que los países miembros de la Unión Europea y los que conforman la región, harán sus mejores esfuerzos por restaurar la paz y la democracia.

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ladrillera lima

1 Comment

  1. Willy LAVI

    ..excelente mi querido Phepe. Me haz puesto al dia con tu relato. Otro golpe de Estado en el mundo….no estara participando U.S.A ?
    Un abrazo
    Willy Lavi

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