Justicia que no es justa, no es justicia (parte 5)

Aug 7, 2019 by

Por: José “Phepe” Giraldo Abarca.

Ahora que comentamos sobre comportamientos vejatorios que involucran a menores y adultos teniendo a EE.UU como el país de origen, me detendré por algunos momentos por estas tierras para hablarles de casos similares, pero esta vez,  protagonizados por la clase política y los VIP del entretenimiento, que lesionan la honra, el buen nombre, prestigio, libertades y credibilidad de la mujer, que nos mantiene impávidos, a la sola excepción enérgica del movimiento #MeToo. Y para no tener dudas de como están las cosas por la casa del tío Sam, empezaremos por quien es la cabeza, el siempre impredecible Donald Trump, de quien dije en alguna oportunidad que era una exquisitez comentarlo, porque es un presidente del que siempre obtendrás material, que permanentemente oscila entre extremos y, sobre el que han opinado diversos medios y periodistas de reconocida trayectoria, entre estos, Bob Woodward, el periodista estadounidense por el que guardo una especial admiración y respeto, quien publicó un esclarecedor y devastador libro: “Fear; Trump in the White House”. (Miedo: Trump en la Casa Blanca) donde expone a un presidente acorralado entre sus medias verdades y sus mentiras totales.

“Un hombre en constante crisis, un líder irritado y paranoico al cual su equipo lucha por mantener bajo control”, un ejemplo de ello, es lo dicho por John F. Kelly, exjefe de gabinete de la Casa Blanca, quien aseguró a Woodward, “que el presidente esta desquiciado y que es un idiota”.”No tiene sentido tratar de convencerlo de nada”. El se ha ido del camino”.”Estamos en un manicomio”. A estas sorprendentes confesiones, sumemos el otro trabajo de investigación y de recaudo de testimonios (200) obtenidos por Michael Wolff “Fire & Fury: Inside the Trump White House”, que lo dilapidan. Si bien estos son aspectos que tienen que ver con su “cuestionada gestión presidencial!!”,

su otra vida, la común, la del ciudadano común y corriente, también está envuelta en escándalos por la veintena de denuncias sobre abuso sexual, desde una conocida actriz porno Stormy Daniels, quien aseguró haber tenido un romance con Donald Trump del 2006 al 2007, contados en su libro “Full Disclosure, en el que describe además pasajes íntimos de sus encuentros sexuales, de donde no sale muy bien librado. El ha negado haber tenido contacto, sin embargo su abogado MIchael Cohen se declaró culpable de violar reglas sobre la financiación de la campaña electoral tras reconocer que en el 2016 pagó a Daniels US$130,000 dólares para comprar su silencio.

El juicio continúa su curso, y el más reciente, de Julio 2019, denunciado por E. Jean Carrol columnista de la prestigiosa revista “Elle”, quien narra los hechos remontándolos a finales de 1995, de cuando se encontró de casualidad con Trump, el entonces magnate inmobiliario, en los almacenes de Bergdorf Goodman en el centro de Manhattan. Luego de un intercambio de palabras, le pidió un consejo para comprar un “regalo” para una mujer. Quería llevarse lencería y le pidió que se la probara y, según ella, cuando llegaron al vestidor, la empujó contra la pared y le bajó las medias. “Manoseo mis zonas intimas con sus dedos y empujó su pene hasta la mitad, o completamente, no lo recuerdo, dentro de mí”. “Todo pasó en menos de tres minutos y no creo que eyaculara”. Demás está decir, que esta otra denuncia ha sido descalificada como tantas otras y tildada de falsa, injuriosa, mentirosa e inverosímil, por la Casa Blanca. Sin embargo, y para ser justos, estos son temas que no solo se aplican a los republicanos, y si la memoria no me es frágil, allá por el año 1998, un escándalo de “felación” protagonizado por el entonces presidente Bill Clinton y su “becaria” Mónica Lewinsky, remeció las entrañas del partido demócrata, perjudicando incluso, las bien encaminadas y legitimas aspiraciones presidenciales/2000 del candidato demócrata, el vicepresidente Al Gore.

Dijo ella, “A los 22 años, me enamoré de mi jefe. A los 24, aprendí las consecuencias devastadoras. Me tildaron de zorra, puta, ramera, tonta. Perdí mi reputación, mi dignidad y casi pierdo mi vida’. Hannah Gadsby, la exitosísima cómica australiana, creadora del especial “Nanette” para Netflix, narra cómo fue su ira, su autismo y hacer stand-up, lo que le permitió combatir la humillación y denunciar el mundo predatorio masculino. Un acto cómico impulsado por la era #MeToo que ha sido el más discutido, exitoso y compartido durante años en Netflix. Ella que es una representante del movimiento LGBTQ, resumió a la perfección la problemática de haberse centrado en Lewinsky y no en Clinton cuando el escándalo se destapó. Sabéis que Mónica Lewinsky solía ser un blanco fácil?? Quizás, si los cómicos hubieran hecho bien su trabajo y se hubieran burlado del hombre que abusó de su poder, a lo mejor hoy tendríamos a una mujer de mediana edad con suficiente experiencia en la Casa Blanca, en lugar de un hombre que ha admitido sin problemas agredir sexualmente a mujeres jóvenes, porque   podía”.  Otra denuncia que remeció los cimientos de la poderosa industria del cine, provino de famosas actrices que denunciaron acoso, abuso y hasta violación por parte del productor Harvey Weinstein, uno de los hombres más poderosos de Hollywood.

Entre las denunciantes por acoso y abuso, se encuentran Angelina Jolie, Gwyneth Paltrow, Ashley Judd, Cara Delevingne, Salma Hayek, Uma Thurman, Rosanna Arquette, Rose McGowan, entre otras. Además del Times, la revista The New Yorker, publicó un reportaje en el que tres mujeres, incluida la actriz y directora Asia Argento lo acusan de haber sido violadas. Muchos de los casos terminaron en arreglos fuera de los tribunales. Alrededor de una treintena de mujeres han hecho públicas sus historias. El mundo de la tecnología que alberga Silicon Valley no está ajeno a estos vejatorios actos contra la mujer, mas si se tratan de emprendedoras en búsqueda de recursos para sus empresas emergentes y negocios en línea. Más de dos decenas de mujeres hablaron con The New York Times sobre ser víctimas de acoso. Diez nombraron a los inversionistas involucrados, señalando a los capitalistas de riesgo de alto perfil, como Chris Sacca de Lowercase Capital y Dave Mcclure de 500 Staupsups. El sector tecnológico en EE.UU ha conducido que compañías como Google y Facebook hayan reconocido que hay muy pocas mujeres en sus empresas. Recientemente, en Junio, luego de investigaciones internas, renunció a su cargo de director ejecutivo en Uber, Travis Kalanick por presunto acoso sexual. No hay escenario donde usted ponga el dedo que no brote la pus. Estos temas que pueden escandalizar algunos, es cosa frecuente, de todos los días, sea la sociedad que sea, en donde prevalecen factores que tienen que ver con el poder y el dinero de las personas, que intimidan y presionan despiadadamente a sus víctimas, acorralándolas y sometiéndolas en última instancia, al poder del dinero, al arreglo extrajudicial sin admisión de culpa, como un medio de compensación que las tranquilizará y les dará mejores medios de  vida personal y familiar. Claro está, que no todas las victimas se someten a estos “arreglos pecuniarios”, sea por decisión propia, familiar y hasta amical, enfrentando sus consecuencias, conscientes de sus riesgos por las represalias, el miedo y el escándalo mediático que habitualmente protege al depredador sexual que se escuda en el poder, el dinero que ostentan y sus relaciones con el poder político y, porque además, las autoridades encargadas de aplicar la ley, enfrentan serias carencias, presiones de toda índole y hasta falta de preparación, conocimientos, logística y personal idóneo para atender y resolver; pero que lo hacen posible pese a las adversidades.

Este otro caso, lo he dejado para el final de esta primera parte, porque tiene que ver con un tema altamente sensible, la trata de menores de edad. Este sujeto responde al nombre de Jeffrey Epstein, el multimillonario amigo de presidentes, Bill Clinton y Donald Trump, acusado por la justicia norteamericana de tráfico y abuso sexual de menores. La historia de este depravado sexual recluido en la cárcel desde julio 2019, es la historia de un multimillonario, condenado y convicto, cuya fortuna y amistades influyentes lo libraron de penas más drásticas. Fue detenido el pasado Julio por el FBI cuando retornaba de sus vacaciones en Europa. Los fiscales de New York lo acusan de tráfico sexual de menores y conspiración para cometer tráfico de menores, cargos que tienen un máximo de 45 años de prisión. Según la fiscalía, abuso sexualmente a decenas de niñas adolescentes menores de edad en su casa de Manhattan y su mansión de Palm Beach, Florida, entre el 2002 y 2005. Muchas de ellas fueron sometidas cuando tenían 14 años. En su desmedido afán depredador, entre los años 1999 y 2007, no reparó en utilizar su jet privado “Lolita Express” en el que transportaba a las menores de un estado a otro con fines de explotación sexual. Dos de las víctimas, Michelle Licata (hoy mayor) dijo que lloró cuando vio al magnate comparecer en la corte federal de Manhattan y Courtney Wild (hoy mayor) otra presunta víctima, asistieron a la audiencia. Wild dijo que ha estado pidiendo justica durante años. Ella demandó al Departamento de Justicia en el 2008 pidiendo que los detalles del acuerdo extraoficial del magnate con la fiscalía, se hagan públicos. The Miami Herald, el periódico de Florida, recaudó numerosos testimonios: “Su apetito era insaciable. No podía parar”.

Lo reprobable aconteció en el 2008, cuando la Fiscalía de Florida elaboró un acuerdo con la defensa de Epstein, por el que fue condenado “únicamente” a 13 meses de carcelería y a ser inscrito en el registro federal de delincuentes sexuales, pese a las abrumadoras y aplastantes evidencias. Cumplió su condena, y en el colmo, se le permitió salir durante el día para asistir a su oficina!!. Entre los fiscales que confeccionaron ese “benigno” y polémico acuerdo, se hallaba Alexandre Acosta quien por ese entonces se desempeñaba como fiscal federal en Florida, actualmente es Secretario de Trabajo de la Administración Trump quien lo propuso para el cargo. En el 2002, la revista New York Magazine publicó un artículo sobre Epstein en el que recogió unas declaraciones de Donald Trump.”Lo conozco desde hace 15 años y es un tipo fantástico”. “Te diviertes mucho con él. Incluso se dice que le gustan las mujeres guapas tanto como a mí, y muchas de ellas son más bien jóvenes”. Ante las denuncias mediáticas por infracciones cometidas y errático desempeño, precandidatos y líderes demócratas de ambas cámaras legislativas, y pese a la férrea defensa de Donald Trump quien dijo estar evaluando el caso, sorpresivamente, Alexandre Acosta presentó su renuncia al cargo de Secretario de Trabajo. Llamar la atención sobre estos casos que se dan en todas partes del mundo, es un objetivo que tiene como propósito retomar la voz en el decibel adecuado, impulsándonos a reanudar nuestras demandas al ejecutivo, legislativo y operadores de justicia, de que: “JUSTICIA QUE NOS ES JUSTA, NO ES JUSTICIA”. Fuentes: The New York Times, BBC News Mundo, El Pais, The New Herald, Univision Noticias. Como alguna vez se los dije, sin música no escribo. Las mejores las hallo perdidas en el camino queriendo ser sobrepasadas por la de hoy. Esfuerzo valido, pero imposible de lograr. Este es un arreglo musical de Tony Succar un peruano radicado en los EE.UU, un excepcional timbalero que es un genial arreglista musical reclamado por los mejores del planeta, al igual que su hermano. Escúchenlo y no lo suelten. Este es uno de los muchos temas que inmortalizara el genial Michael Jackson y que ahora lo escucharan en ritmo de Salsa bajo la dirección de Tony Succar. Su destreza con el timbal es notable, Jean Rodríguez el vocalista y el coro son excelentes. Best smooth criminal cover, but it’s salsa. Enjoy it!!

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ladrillera lima

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